martes, 6 de mayo de 2008
Más imágenes del Ginkaku-ji
jueves, 1 de mayo de 2008
Kioto III: Ginkaku-ji - Tozando
A la salida de vuelta a coger el bus fuimos a una pequeña tienda que casi pasaba desapercibida habíamos visto antes pero que era muy interesante dedicada exclusivamente a objetos lacados, desde palillos, cuentos, bandejas,etc... todo una maravilla, desde luego los palillos que compré da pena usarlos así que son sólo para ocasiones especiales, también me llevé un pequeño espejo que cuando lo enseño la gente se queda boquiabiera. Si buscaís algo de lacado es una tienda muy recomendable y está en la misma calle que el pabellón un poco más delante del paquecillo y de una caseta de información, en la acera contraria, casi llegando al cruce.
Después de nuestra placentera visita fuimos en el bus a una conocida tienda de equipaciones de artes marciales como el kendo, el iaido o el aikido porque como no necesitaba una equipación de kendo como manda la tradición. En ningún momento imaginábamos que nos llevara demasiado tiempo pero alli nos esperaba uno de los momentos más agradables del viaje. Nada más entrar a mi ya se me caía la baba pero duró poco, enseguida apareció un chico muy simpático al que le comenté lo que venía buscando. Cuando llevábamos un rato y mientras me decidía por un bokken nos preguntó de donde éramos a lo que nos respondió que había alguien que sabía español y que iba avisarle. Nuestro amigo era un italiano que llevaba unos cuantos años viviendo allí, fue con humanidades y acabó en el proyecto de esta tienda que no está mal decir que es una de las más importantes en venta por internet. Así comenzó una amena conversación de lo más curiosa hablando entre japonés, inglés, español e italiano, y tan a gusto que estábamos los cuatro que pasó mas de hora y media, eso si nos contamos de todo desde como se vive en Japón, temas de inmigración, kendo, como está ahora Europa...vamos de todo pero lo que nos chocó a todos sin duda es que esta persona trabajando en una tienda ganaba más que un analista, impresionante. La verdad aprendimos mucho y compartimos un buen momento así que muchas gracias, además de por el tenugi que me regalaron. Además salí de allí con un montón de cosas como la preciosa hakama de algodón o un bokken precioso. Desde luego la próxima vez que vayamos a Kioto les llevaremos un buen regalo por hacernos sentir como si estuviéramos en casa.
De allí salí con mis espadas al hombro (en su funda claro) y una curiosidad desde entonces tanto en el autobús como por la calle la gente cambió su actitud, me dejaban paso e incluso un señor bastante ancianito me cedió el paso al salir de la mesa del restaurante donde comimos, yo le dejé a él pero insistió en que pasara primero, me llamó un montón la atención y aún me pregunto si es porque vió que soy un kendoka guiri sino no tengo otra idea. Los únicos que me miraban raro, quiero decir algo mal, fueron los chicos jóvenes que vimos en el Kiyomizu, que por cierto esta visita nos dió para mucho así que para el siguiente post.





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Cosas de gatos: juegos y entretenimientos
Astrid ya tiene cinco años aunque sigue siendo tan trasto como antes, la edad no la tranquiliza por el momento. A pesar de que duerme gran parte del día, sobre todo cuando estamos trabajando, es hiperactiva (en el buen sentido claro) y le gusta entretenerse jugando a lo loco con cualquier cosa, cuanto más inverosímil mejor, desde la planta del rincón, las gomas del pelo que le fascinan, hasta una pelusa, el caso es entretenerse. Pero indiscutiblemente los mejores juegos nos incluyen a nosotros, entre ellos algo que he visto cuentan muchos dueños de gatos por sus blogs. Me refiero a cosas típicas de perros como el lanzar algo y que te lo traigan, pero si amigos, los gatos también lo hacen. Nosotros le lanzamos una bola pequeña de papel transparente o de envoltorio de caramelo y ella sale disparada, se agazapa y tras menear el culo unos instantes salta y la coge con la boca para luego traértela con cara de satisfacción (parece más que lleva un ratón que una bola de plástico), incluso te la deja en la palma de la mano para que la vuelvas a lanzar.

Al principio esto me parecía una rareza pero con el tiempo he visto como he dicho que mucha gente cuenta lo mismo de sus pequeños felinos, así que está claro cuando algo es divertido da igual ser perro o gato. El caso es que supongo que desconocíamos estas facetas en los gatos porque a pesar de ser un animal de compañía tan clásico nunca ha estado tan integrado en nuestras vidas hasta hace poco, ni hemos interactuado con ellos de la misma manera que con los perros.
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martes, 29 de abril de 2008
Kioto II: Gion - Cena en el río Kamo

Nos costó un poco llegar ya que está un poco escondidillo pero una vez encontrado merecía la pena. Cenamos como no en la terraza rodeados de farolillos y un ambiente relajado. La comida en pocas palabras deliciosa y una atención inmejorable, vamos que hasta pudimos ver unos fuegos artificiales que tiraban al otro lado de la orilla. Fue una cena genial y os recomiendo este restaurante “Bussaracan” (web) puesto que no defraudará a los más exigentes, de echo una auténtica cena thai que me hizo recordar mucho el mes que pasé allí hace muchos años. Después de la copiosa y rica cena seguimos paseando esta vez de noche siguiendo la orilla del Kamo hasta cansarnos, disfrutando de cada momento. Al final decidimos continuar con el paseo y regresar al hotel andando. En el camino nos metimos por calles solitarias, íbamos algo miedosos cuando de pronto nos pasaron un grupo de tres mujeres, pero destacando en medio una gheisa preciosa con unos bonitos adornos en el pelo y su rostro blanco puro, impresionante, debía ir o venir de una fiesta o eso supusimos (a saber), nos quedamos embobados pero no sólo nosotros, un ciclista que venía en dirección contraria al verla se quedó mirando tan alucinado que acabó estampado el pobre hombre contra el suelo. Jesús salió corriendo para hacerles una foto, pero ellas al ver que de pronto en la calle había algo de gente aceleraron el paso, de hecho impidieron por todos los medios que les sacaran fotos, las acompañantes se ponían en medio y la foto que tenemos de ella es con toda la cabeza girada y una de las otras tapando su cuerpo. Fue una pena pero pudimos verla y esa imagen no se borrará nunca de nuestras mentes. Al final la gheisa y sus acompañantes entraron en un videoclub donde se refugiaron de todos los seguidores que en un momento, de echo un grupo de chicos se quedó allí pegado a los cristales esperando poder verla. Desde luego debe ser poco frecuente porque en un momento se armó un revuelo importante. Así que fue de agradecer que se nos ocurriera volver andando.
Al final resultó un domingo intenso y lleno de sorpresas agradables y de buenos momentos que no acabarían ahí. También en este día quedaron ciertas anécdotas curiosas, por ejemplo cuando íbamos a salir del Kinkaku compramos unos bombones como los que nos habían dado con el te, el puesto lo llevaban dos señoras muy amables que al ir a pagar una de ellas reparó en la pulsera que llevaba, pero lo que me llamó la atención fue que no sólo fueron sus palabras y su mirada, sino que me cogió de la muñeca suavemente y acarició mi pulsera y mi brazo, digo que me sorprendió por lo del contacto entre personas pero el sentimiento que me dejó fue muy grato.

*Estuve a punto de llevarme uno de estos gatos, eran kawai
*Esto es una muestra de los restaurantes del río, pena que de noche no me salieran como dios manda las fotos
*Como veis la buena mujer se nos plantó delante y si os fijais bien la geiko tiene la cabeza totalmente girada a la pared, vamos que fue misión imposible
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domingo, 27 de abril de 2008
Una tarde de Karts
Nosotros al final nos animamos y acabamos metidos dos veces, ya que cada tanda eran 10 minutos y quieras que no se hace corto y como no conoces el circuito pasas más tiempo tratando de no salirte que de disfrutar, eso sin contar que te de quedes enganchado en la arena y tardes en salir varios minutos como me ocurrió a mi. A pesar de ello es muy divertido sobre todo si el circuito es interesante como el de Cabanillas ya que no está en llano y tiene sus subidas y bajadas y unas buenas curvas.
Me gustaría para el que se esté pensando en ir que tenga siempre presente unas cuantas cosas y que no te pillen de nuevas al andar metido en el kart. Lo primero de todo es estar comodo, me refiero que el casco que te den te quede bien, no como en nuestra segunda vez que el mio era gigante y se me caía imposibilitandome la vision con lo que acababa sólo con una mano en el volante. También que la medida dentro del Kart ha de estar bien y no sentirnos incómodos dentro, en especial tener las piernas o rodillas bien cómodas al igual que la espalda, parece una perogrullada pero a veces por no molestar o por no perder más tiempo uno lo deja de lado pero luego al salir seguro lo lamentarás. Otra cosa importante es llevar la visera del casco bajada, no del todo, con una rendija para evitar la condensación es suficiente, y es que sino cualquier piedrecita te puede desgraciar un ojo. Algo fundamental también para tener la diversión asegurada es ir con un grupo grande de gente puesto que correís todos juntos y sólos en la pista y el pique es mayor que con desconocidos o por lo menos eso creo. Y bueno la últimas recomendaciónes son que os vayáis a un lugar en el que el circuito esté bien cuidado tanto la pista como que el personal esté atento de lo que ocurre, para el final dejo la más obvia que es llevar el cinturón puesto porque con un buen golpe tienes asegurado un vuelo gratuito.
Por lo demás y teniendo un poco de cabeza se puede pasar un día genial con tus amigos. La verdad yo pensaba que lo iba a pasar mal porque ni siquiera tengo el carnet de conducir pero me llevé la sorpresa y lo pasé de…. bueno ya os imagináis. Eso si personalmente no os recomiendo los de Cabanillas del Campo más que nada porque vimos cosas que no nos gustaron como que la pista no estaba en buen estado, había dos curvas mal peraltadas que sino pasabas por el lado bueno pegabas un buen bote además de algunos deterioros importantes en medio de la pista, vamos un socabón y por otro lado un trozo de piedra bastante grandecito que se había desprendido de a saber que lugar en medio de la pista que nadie se molestó en recoger. Además el personal pasaba de lo que ocurría por ejemplo cuando me salí me quedé en un montículo de arena con las ruedas apenas apoyadas por lo que tardé un montón en salir y en ningún momento vinieron a sacarme ni haber que había pasado, que lo mismo es por que te has salido como que te ha dado un mareo o algo así, vamos seguridad en ese sentido no vimos mucho. De todas maneras es algo que uno no se puede perder ni tus amigos tampoco.
Kioto I: Un paraíso inesperado - Ginkaku Ji - Nijo

Después de nuestro paseo estábamos decidimos ir al barrio de Gion, famoso por sus gheisas o como se diría correctamente geikos, pero eso lo dejaremos para otro post.

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sábado, 26 de abril de 2008
Viaje a Japón VII: ADIOS TOKIO - HOLA KIOTO
Al llegar al andén nuestro tren estaba allí que lo estaban preparando para el viaje, fue sencillo y rápido encontrar el vagón y la puerta, como todo en Japón, parece imposible perderser por allí. Y bueno llegó la hora de montar en el tren bala más conocido, primero un montón de espacio, asientos anchos y muy cómodos, y una suavidad increíble tanto en el trayecto como en el arranque y las paradas, y es que si no miras por la ventana no te das cuenta de que estás en marcha. Vamos que hoy en día tras coger el tren a diario me parece que algo así no puede existir de no ser porque he montado en él.
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